jueves, 20 de diciembre de 2012

Fuerza mental



Hemos visto unas extraordinarias Olimpíadas 2012 en Londres. Increíbles por los avances en velocidad, potencia, flexibilidad y manejo mental. Esto nos lleva indudablemente a pensar en la fuerza del cuerpo pero también en la enorme influencia de la mente.

Las y los deportistas parecen romper cualquier barrera considerada hasta ahora como insuperable con una facilidad tal, que hace pensar -en un primer momento- en doping. En doping químico. Pero investigando los hechos, nos sorprende de ver, que el actual “doping” esta al alcance de todos: es natural y permitido. Más y más entrenadores y deportistas buscan el “entrenador interno”. La sabiduría del organismo, del cuerpo, de la mente, el desarrollo de los sentidos como la visualización, la intuición, la percepción, nos muestran claramente, que el ser humano puede quebrar los límites que quiere, cuando quiere y como lo quiere.



Seguimos consejos, normas e imposiciones generalizadas, olvidándonos, que solamente uno mismo sabe y entiende en su totalidad qué debe hacer y qué no, para sacarse adelante, sanarse, subir su rendimiento en diferentes ámbitos y obtener así el éxito que busca. Fácil, natural, sin dolores, sin lesiones, sin frustraciones.

Para ser un deportista de élite debes conocer tu cuerpo, sus reacciones en diferentes situaciones, sus fuertes y debilidades, sus necesidades en general y reconocerlas en cada momento especial, junto con el manejo psicológico, mental y emocional. Tienes que ser un gran conocedor tuyo. ¡Eso cuesta! Significa mucha entrega, perseverancia, caer y levantarse, seguir adelante solo, alcanzar metas...

¿Acaso no es más fácil dejarse dirigir en todo, aun si sientes que no es para ti, que no te sientes bien, que te cuesta mucha energía, que te lesionas y que estas lesiones son la entrada para la salida? “Qué pena, pero como me lesioné ya no puedo entrenar”, “el doctor dice que en dos semanas voy estar recuperado de nuevo”. Pero después de estas dos semanas no regresas a tu rutina, sino que abandonas poco a poco. Y te comparas con otros, en vez de compararte contigo mismo: ¿qué necesitas?, ¿qué puedes hacer?, ¿qué lograste para ti?, ¿dónde están tus metas?.

La ayuda externa como de entrenadores, entrenadores personales, grupos dirigidos, textos, videos, consultas entre otros, es buena y necesaria para poder conocer nuevos estilos, avances tecnológicos y científicos. Es muy bueno tener ayuda para correcciones en el entrenamiento y en la motivación, pero nada y nadie puede lograr algo contigo, si tú no tienes el control de ti mismo, el control holístico: Cuerpo-Mente-Espíritu.

Estar en forma, estar siempre en primera línea, no tiene que ver con cuántas horas te dediques a hacer ejercicios obligatorios, sino a cómo efectúas dichos ejercicios. Puedes estar 60 minutos en un entrenamiento y no estar consciente de tu cuerpo. Tu mente divaga, tus pensamientos están en el supermercado, en la oficina, con un amigo, en el aula, en el cine. Es como si no hubieras estado ahí.
Si normalmente ves los ejercicios como un “tengo que hacerlos”, ¿que hay de malo en distraerse durante el tiempo que duran? La forma de aprovechar y disfrutar de las cosas y situaciones es no desconectarse y si concentrarse hasta que se hayan terminado. Escapando mentalmente conduce a un total alejamiento.
 
La principal razón porque las personas abandonan su entrenamiento, su fitness, es que realizan ejercicios no adecuados para ellos y por eso los odian. Y lo peor de todo es que así perjudican su salud. En vez de trabajar el cuerpo-mente en forma rápida y explosiva, con el normal descanso después, se prolonga la dañina respuesta al stress realizando mecánicamente los ejercicios, distrayéndose con música, televisión o un libro. 

Escucha a tu cuerpo, el sabe que es lo mejor para ti. Cuando seas capaz de entenderlo progresaras mucho mas rápido y mas lejos.
 


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