domingo, 21 de abril de 2013

El Hierro



Es un oligoelemento necesario para formar los compuestos hemoglobina y mioglobina, encargados de transportar el oxígeno en la sangre y en los músculos, respectivamente; también se encuentra en un cierto número de otros compuestos implicados en la función normal de los tejidos.

Su absorción es limitada y está influida por la cantidad de hierro almacenado (en la ferritina y hemosiderina); cuanto más bajo sea el nivel almacenado, más alta será la absorción.
El cuerpo humano contiene 3-4 g de hierro, de los cuales el 55-60 % forma parte de la hemoglobina y la mioglobina, el 30-35% se almacena en los depósitos del hígado, bazo, riñón y médula ósea, y el resto se encuentra como constituyente de numerosas enzimas.
Las principales fuentes alimentarias de este mineral son las carnes rojas, el hígado, cereales fortificados, legumbres, y vegetales de hoja verde. El hierro que obtenemos de los alimentos puede encontrarse en dos formas: hierro hemínico y no hemínico. El primero de ellos se encuentra en forma orgánica en alimentos de origen animal, y es el que tiene mayor absorción. Mientras que el hierro no hemínico se encuentra en forma inorgánica (como hidróxido férrico) en alimentos vegetales y animales.
Sus requerimientos en adultos son de 10-12 mg y de 15 mg, para hombres y mujeres, respectivamente. Estos valores varían en distintas etapas como infancia y embarazo.
La carencia de este mineral es muy común en deportistas y en la población en general, y se denomina anemia ferropénica.

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