viernes, 9 de agosto de 2013

Rotura de biceps.


Si habéis visto fotos en Internet de culturistas que hayan sufrido un tipo particular de ruptura del bíceps, sabréis que puede ser feo, debilitante y tarda mucho tiempo en curarse. La ruptura del bíceps es en realidad 
algo raro: Se ha registrado que ocurre en 1,2 por cada 100.000 individuos. Sin embargo, aquellos en mayor riesgo son hombres y mujeres (los hombres tienen una ligera mayor incidencia de esta lesión que las mujeres) entre los 40 y 60 años que regularmente someten a repetitiva presión a la parte superior de sus brazos con sus actividades. Parece que estén hablando concretamente de chicos del gimnasio como vosotros.
Un tendón del bíceps roto (sí, en realidad es el tendón del bíceps el que se rompe, no el propio músculo) implica la ruptura del tendón tanto en el final proximal (cerca de la articulación del hombro) como en la punta distal (cerca de la articulación del codo) del músculo bíceps. Se ha constatado que aproximadamente el 0% 
de todas las rupturas del tendón del bíceps ocurre en la zona proximal del músculo y generalmente implica a la cabeza larga del tendón del bíceps que cruza sobre la articulación del hombro. El resto de las lesiones ocurren o en la zona distal del tendón del bíceps o en la cabeza corta del músculo. Una mayoría de roturas de bíceps se produce por un único evento traumático que típicamente implica levantar un peso pesado mientras los codos están flexionados a 90º; sin embargo, también pueden ocurrir por culpa de dejar el peso en una posición de excesivo estiramiento o rupturas espontáneas debido a la degeneración crónica del tendón del bíceps. 

Cuando una ruptura del tendón del bíceps se produce, es común que la víctima informe de una sensación de rotura o chasquido seguido por un súbito y agudo dolor en la parte superior del brazo. Subsiguiente al episodio de dolor severo, la molestia en la parte superior del brazo puede persistir, pero puede incluso que desaparezca completamente. La dificultad en usar el brazo y una debilidad en éste pueden manifestarse, la fuerza de agarre también disminuye. 

Desafortunadamente, una vez que se produce la rotura de un tendón del bíceps, una deformidad permanecerá presente en el músculo hasta que se realice una intervención. El tratamiento inmediato de este tipo de lesión incluye descanso, la aplicación de hielo y compresión de la lesión. Se ha recomendado que la cirugía se realice dentro de las cuatro semanas posteriores a la lesión para mejorar las posibilidades de un resultado óptimo. Afortunadamente, la intervención quirúrgica ha demostrado ser muy exitosa.

En un estudio realizado sobre 10 atletas que se habían sometido a la reparación quirúrgica del tendón del bíceps, se evidenció que todos los pacientes calificaron la intervención como excelente. El estudio concluyó que después del tratamiento todos los sujetos habían regresado a la actividad sin ninguna restricción, estaban satisfechos con el regreso normal del contorno del músculo, tenían una fuerza de supinación normal y resistencia en comparación con el brazo sano y la fuerza de flexión del codo había regresado a la normalidad. Algunos atletas más conservadores consideran la intervención no quirúrgica la ruta preferida. Este tratamiento consiste en descanso, ejercicios que amplíen el rango de movilidad de recorrido, y el uso de antiinflamatorios no esteroides, así como la aplicación de hielo seguido por una gradual progresión de ejercicios de reforzamiento para regresar a la función normal. Las rupturas parciales del tendón del bíceps son casi siempre tratadas de forma conservativa.

Signos y Síntomas de la Ruptura 
de un Tendón del Bíceps:

-Hinchazón del brazo superior.
-La flexión del codo puede revelar un visible y anormal bulto en la parte superior (rotura distal) o baja del músculo (rotura distal).
-La parte superior del brazo y zona interna del codo pueden estar muy sensibles al tacto.
-Un morado puede ser muy visible bajo la piel del brazo superior.

-El grado de movimiento y fuerza de la articulación se pueden ver afectados.


Medidas preventivas para evitar 
la rotura del tendón del bíceps:

-Calentad mediante un calentamiento general del cuerpo, así como con uno específico para la zona corporal antes de entrenar intensamente la espalda y el bíceps.
-Evitad realizar 1-3 repeticiones de máximo esfuerzo para el bíceps. En otras palabras, no uséis un peso que ponga a prueba vuestra fuerza absoluta del bíceps.
-No realicéis movimientos balísticos y bruscos cuando entrenéis la espalda o el bíceps.
-Si hacéis ejercicio excéntrico, elegid un peso que podáis controlar durante todo el recorrido del movimiento de descenso.
-Tened precaución con el uso de las sustancias anabólicas, porque aumentarán la fuerza muscular, pero no la del tendón. Por consiguiente, progresad con los pesos con cuidado.

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