domingo, 1 de septiembre de 2013

Entrenamiento oclusivo



Vamos a ver en qué consiste uno de los métodos que está de rabiosa actualidad: el “Entrenamiento Oclusivo” también conocido como entrenamiento isquémico o kaatsu.


Consiste en realizar series con cargas muy ligeras (15-30% de la RM) con  una especie de “torniquete” en la zona a entrenar para que tan sólo pase entre un 50 y un 70% del flujo sanguíneo normal.
¿CÓMO FUNCIONA?
Aunque no estén del todo claros los factores fisiológicos por los que se provoca el aumento de masa muscular y fuerza, a grandes rasgos, las primeras teorías apuntan a que la isquemia o falta de riego sanguíneo provoca los siguientes procesos:
Prematura activación y desarrollo inmediato de las fibras tipo 2, también llamadas blancas, rápidas o glucolíticas; encargadas de desarrollar grandes fuerzas.

La acumulación de productos metabólicos de desecho hace que aumenten los niveles de hormona de crecimiento.
Según numerosos estudios científicos se ha demostrado que mediante el entrenamiento oclusivo podemos obtener la misma adaptación, en cuanto a ganancia de masa muscular y fuerza, que las habituales intensidades de trabajo (80%RM) que nos recomiendan los métodos para el desarrollo de la hipertrofia muscular.

Veamos varios estudios que lo respaldan:

-Kawada S and Ishii N (2005). “La hipertrofia del músculo esquelético después de la restricción crónica del flujo sanguíneo venoso en las ratas”.

En este estudio, se realizó la oclusión de las venas de las extremidades traseras tras mantener a los animales enjaulados en condiciones normales durante 14 días. Al final del período experimental, se observó un incremento del área de sección cruzada del 34% mayor en el grupo de animales a los que se les realizó la oclusión en comparación con el grupo control.

- Abe T, Kearns C, and Sato Y (2006). “Aumento del tamaño muscular y la fuerza del músculo de la pierna después de un entrenamiento de caminata con flujo restringido de sangre venosa”

Mediante este estudio, se intentó determinar los efectos agudos y crónicos de la actividad física diaria combinada con oclusión vascular. Para ello compararon los efectos de una caminata con y sin oclusión. Los sujetos de ambos grupos experimentales (con y sin oclusión) caminaron en una cinta ergométrica 6 veces por semana durante 3 semanas realizando 5 repeticiones de 2 minutos a una velocidad de 50 m/min, con un minuto de recuperación entre las repeticiones. El entrenamiento con oclusión provocó el incremento del volumen muscular y un aumento en los niveles de hormona de crecimiento inmediatamente post ejercicio y a los 15 min post ejercicio.


- Takarada Y, Nakamura Y, Aruga S, T Onda, Miyazaki S y N Ishii (2000). Rápido aumento de la hormona de crecimiento en plasma después de ejercicios de resistencia de baja intensidad con oclusión vascular.

En este estudio se investigó acerca de las respuestas hormonales e inflamatorias tras el ejercicio de extensiones de rodilla bilateral con oclusión vascular. Entre los resultados obtenidos por el grupo al que se le practicó el entrenamiento oclusivo, cabe destacar:

- Un incremento en el lactato sanguíneo, que fue dos veces mayor que el observado en el grupo control.

- Un aumento en los niveles de norepinefrina, la concentración de GH fue aproximadamente 290 veces mayor que el nivel pre ejercicio.

- Una mayor actividad electromiográfica de la musculatura implicada.



Para producir la isquemia podemos utilizar algo tan simple como una banda elástica. La presión puede ser relativamente baja, ya que Sumide et al., han demostrado que se producen efectos beneficiosos con niveles de oclusión tan bajos como 50 mm de Hg, aunque se suele utilizar una presión de 100 mm de Hg.

La metodología sería la siguiente:


Con una intensidad del 20% de 1RM con una cadencia de 2 segundos tanto para las acciones concéntricas como para las excéntricas, se realizan tres a cinco series de cada ejercicio hasta el agotamiento volitivo. Esto se lleva a cabo para asegurar que se produzca una alta estimulación metabólica. Los períodos de recuperación son de entre 30 segundos y 1 minuto y se realizan luego de cada serie, con la oclusión aun aplicada. Al finalizar la última serie se debe restaurar el flujo sanguíneo.

Si esto fuera cierto, (y no estoy diciendo que no lo sea), los beneficios en cuanto a las posibilidades que nos ofrece este método serían importantes. Este tipo de entrenamientos podríamos incorporarlos en el trabajo con poblaciones especiales como las que se exponen a continuación:

- En pacientes que se encuentran realizando un programa de rehabilitación post operatorio, particularmente para aquellos que han sufrido lesiones del ligamento cruzado anterior, buscando reducir la atrofia por desuso de los extensores de la rodilla pudiendo empezar el entrenamiento nada más pasar 3 días de la cirugía (Takarada y otros, 2000).

- En pacientes que realizan un programa de rehabilitación cardíaca se ha demostrado que estimula significativamente la secreción de hormona de crecimiento y los factores de crecimiento endotelial, lo que provoca una reducción de la precarga cardíaca durante el ejercicio (Takano et al, 2005) (regula el crecimiento, la estructura y la función cardíaca)

- En individuos ancianos el entrenamiento oclusivo minimiza el riesgo de lesiones al ser cargas muy livianas (Takano y cols, 2005) (Takarada y cols, 2002). Karabulut y otros (2010) investigaron los efectos del entrenamiento de la oclusión en hombres mayores (50-64 años), y concluyeron que el entrenamiento de baja intensidad con oclusión fue casi tan efectivo como el entrenamiento de alta intensidad.



- Lida y otros (2007) mostraron que a través de la oclusión vascular de ambos muslos en sujetos que se encontraban en posición supina, se provocaban alteraciones hemodinámicas, hormonales y autonómicas muy similares a las observadas con los sujetos en posición de pie. Estos investigadores concluyeron que el entrenamiento con oclusión puede ser un método prometedor y seguro para contrarrestar los síntomas de la intolerancia ortostática y la atrofia muscular en astronautas durante la realización de viajes espaciales.

Aunque este método este asentado en Oriente con más de 100 centros especializados, los estudios científicos más antiguos datan de 5 años atrás por lo que quedan muchos cabos sueltos (metodología, efectos secundarios, trombosis, vasos sanguíneos dañados, etc.).

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