sábado, 2 de noviembre de 2013

El calcio (Ca)



Esta es una revisión que aporta mas datos al articulo: " El Calcio, un micro-nutriente a tener muy en cuenta" que ya publicamos en febrero. En NoSoloEntrenamiento seguimos investigando y aprendiendo cosas nuevas de temas que ya hemos tratado pues todo evoluciona y tenemos que estar al día para ser los mejores.


El calcio es el mineral que se encuentra en mayor cantidad en el cuerpo humano.  Alrededor de 1.200 gramos en un adulto medio. En un 99% se lo encuentra formando parte de los huesos y dientes y el 1% restante es calcio ionizado y es quien participa de la mayor parte de las funciones biológicas. Alrededor de 700 mgrs de calcio entran y salen diariamente de los huesos produciéndose un recambio total en el adulto cada 10 años, en el niño se realiza cada año. En la absorción intestinal del calcio influyen distintos factores nutricionales y fisiológicos. Esta absorción es sumamente eficaz durante los períodos que tienen requerimientos fisiológicos elevados, como ser la niñez, donde el 75% del calcio ingerido es absorbido. No ocurre lo mismo en la adultez donde el porcentaje es mucho menor, de un 20 a un 40%. 

También la absorción está determinada por la ingesta diaria, si esta es baja, la absorción de calcio será mayor. Se sabe que con una ingesta superior a 800 mg. en adultos normales, se absorbe alrededor del 15% del calcio ingerido. (Heaney, et al. 1975). En casos de alimentación inadecuada los sensores intestinales se inactivan y esto se puede apreciar muy bien luego de hidroterapia del colon con ozono. El azúcar refinada genera depleción de calcio. La absorción intestinal es mejor en presencia de proteínas y es por eso que los productos lácteos tienen mejor biodisponibilidad de calcio aunque no los quesos grasos ya que se forman compuestos cálcicos con las grasas saturadas que el organismo no es capaz de procesar. El calcio es excretado del organismo por las heces, la orina y el sudor. El calcio fecal incluye el calcio dietario que no fue absorbido y una pequeña cantidad (100 a 150 mg./día) de calcio endógeno que no es reabsorbido. La excreción urinaria es de alrededor de los 100 y los 250 mg al día y depende de varios factores 
hormonales y dietéticos. 

Entre los factores dietéticos aumentan la excreción de calcio las proteínas, el sodio y algunos hidratos de carbono y el fósforo que la disminuye. La pérdida de calcio por la piel es pequeña, salvo en aquellos casos de sudoración extrema y en deportistas cuyo entrenamiento se realiza de manera habitual en condiciones de difícil termorregulación, en estos casos la pérdida por esta vía puede alcanzar hasta los 1000 Mg. Se sabe que el calcio juega un rol fundamental durante la realización del ejercicio físico  participando en la contracción muscular, pero aún  no se ha podido demostrar que los niveles en plasma sufran alguna variación durante el desarrollo de la actividad deportiva. En mujeres deportistas, donde se conjuga una mala alimentación con intensidad y duración del entrenamiento inadecuados; puede ser frecuente la pérdida de masa ósea, con la consecuente osteoporosis y en algunas ocasiones suelen suceder fracturas debidas también a la disminución de la secreción de estrógenos (hecho que queda demostrado por la ausencia de menstruación). Menos en el caso de las mujeres deportistas citadas anteriormente, debe considerarse que en el ejercicio de fuerza el sistema óseo aumenta el almacenamiento de calcio lo que conlleva a una mejor densidad ósea. En aquellos deportistas en cuyo entrenamiento predominan los ejercicios de fuerza y que a su vez tienen una ingesta elevada de proteínas deben consumir una cantidad suficiente de fósforo, para evitar que aumente la excreción de calcio por orina. 

El estrés que genera un alto consumo de calcio y magnesio aumenta la pérdida de calcio corporal. Por lo general se considera al calcio junto con el fósforo, debido a que más del 99% del calcio corporal y más del 85% del fósforo se encuentran en los huesos, por lo que cambios significativos en el contenido de cualquiera de los dos minerales se verá reflejado en el otro. 

El 1% de calcio que no está en los huesos tiene un destino importante en el control del estímulo nervioso, la coagulación sanguínea, la contractura muscular y la reacción nerviosa. También participa en la estabilización del medio interno y la formación de anticuerpos. Es un elemento indispensable para la vida ya que participa en la contracción cardíaca, la transmisión neuromuscular, la formación de hueso, dientes, pelo, uñas, piel y fundamentalmente la conservación del medio interno. También regula la transmisión neuromuscular. Participa también en la función enzimática del metabolismo del Hierro (Fe) y en el adecuado funcionamiento de la hormona paratiroidea. 

El aporte mínimo recomendado al día es de 1200 mg. para los adolescentes y adultos jóvenes, 1000 mg. para las mujeres y de 1200 a 1500 mg. para las mujeres embarazadas. En deportes que tienen mucho aporte de sudor pueden ser necesarios mas de 2000 mg diarios de este mineral. El calcio se encuentra en la sangre entre 9-11 mgrs/100 ml la mitad corresponde a calcio coloidal y el resto se encuentra en forma dializada, esta última parte se ioniza en sus tres cuartas partes. Una forma sencilla de calcular el calcio iónico es dividir la Calcemia por dos y el resultado multiplicarlo por 0.75 Un nivel inferior a 8 mgrs/100 ml hace aumentar la excitabilidad del sistema nerviosos autónomo y de la musculatura. Los alimentos fuente de este mineral son los productos lácteos, los frutos secos, las semillas de sésamo, el pescado graso, verduras de hoja verde oscuro y algunas aguas de mesa. Su biodisponibilidad está limitada por los oxalatos y fitatos presentes en los vegetales verdes ya que se unen al calcio formando un compuesto insoluble imposible de absorberse.

El calcio ingresa por vía oral y se facilita su absorción con productos de tipo efervescente. De la cantidad ingerida sólo se absorbe el 25%  es importante a la hora de calcular la dosificación. Todo estímulo donde se produzca lesión de tejidos libera iones calcio, toda pérdida de ion calcio provoca alteraciones del medio interno y de la homeostasis, lo que si continúa provoca alteraciones orgánicas con hiper o hipo función.
  
La deficiencia de calcio puede desencadenar  osteoporosis, hipertensión arterial, preeclampsia y cáncer de colon. Además la baja de los niveles de calcio tiende a provocar contracturas musculares, siendo los puntos de inicio la musculatura elevadora y retrusora mandibular, generando bruxismo o rechinamiento dentario por la pérdida complementaria del ion magnesio.

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