jueves, 10 de abril de 2014

Consejos para mejorar tu rutina de hombros

Hay personas a las que un buen entrenamiento de hombros las anima a ir al gimnasio, mientras que a otras la sola idea de enfrentarse a una sesión en donde pondrán a prueba sus conocimientos y habilidades en el entrenamiento de sus deltoides las pone de mal humor. Tanto pertenezcas a un grupo como al otro, estos consejos sobre cómo mejor entrenar tus músculos de los hombros te vendrán de maravilla para lograr unos deltoides más que notables.

Alterna barras y mancuernas:

El entrenamiento de deltoides te ofrece la posibilidad de realizar ejercicios tanto con barra como con mancuernas, de ese modo incrementando la efectividad e impidiendo que tu cuerpo se adapte al esfuerzo y por lo tanto baje su rendimiento. Como regla general, trata de intercalar ejercicios de mancuernas y de barras.

No olvides ejercitar tus deltoides posteriores:

Se trata muchas veces de una zona olvidada a la que se le otorga escasa importancia, y cuyo desarrollo se ve en numerosas ocasiones deslucido respecto de otras áreas de una misma anatomía notable. ¿Qué hacer para evitar que esta zona quede por detrás del desarrollo general? Haz al menos un ejercicio para ella en tu rutina de deltoides.

Incluye ejercicios de polea en tu rutina:

Si bien hemos afirmado que debes variar entre mancuernas y barras en tus ejercicios de deltoides, también es bueno que incluyas poleas en tu sesión. Por ejemplo, es bueno cada cierto número de entrenamientos reemplazar los vuelos laterales con mancuernas por el mismo ejercicio llevado a cabo con polea baja. También puedes reemplazar los vuelos frontales por vuelos con barra corta en polea baja. En la variedad está la ganancia.

No entrenes hombros y pectorales en días consecutivos:

Los músculos pectorales tienen gran incidencia sobre los deltoides, por lo que si vas a entrenarlos en días consecutivos es posible que tus hombros estén demasiado cansados para soportar el esfuerzo. Te recomendamos que entrenes los hombros separando la sesión de pectorales con al menos 48 horas de diferencia. Si no tienes más remedio ya que posees muy poco tiempo para dedicar al entrenamiento, entonces nuestro consejo es que entrenes en primera instancia los hombros y después el pecho (en día separados), ya que el entrenamiento de hombros, aunque bien intenso, suele resultar menos fatigante que el de pecho.

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