viernes, 4 de abril de 2014

Tipos de grasa corporal



Toda la grasa que tiene nuestro cuerpo no es igual, ni se almacena de la misma forma, ni se utiliza para el mismo fin.


En el cuerpo humano podemos distinguir tres tipos de grasa:

     La primera, la estructural, es la que llena los espacios entre varios órganos, como material de empaque. La grasa estructural también cumple con importantes funciones, tales como cubrir los riñones con un suave tejido elástico, proteger las arterias coronarias y mantener la piel suave y tersa. También provee los amortiguadores de grasa dura en los talones, sin la cual nos sería imposible caminar.

     El segundo tipo de grasa es la reserva normal que funciona de combustible; el cuerpo la utiliza libremente cuando el consumo nutricional del sistema digestivo no es suficiente para satisfacer la demanda. Estas reservas de grasa normal se encuentran en todo el cuerpo. La grasa es una sustancia que condensa el mayor contenido calórico en los espacios más pequeños para que las reservas normales de combustible para energía muscular y el mantenimiento de la temperatura corporal se pueda reservar de manera muy económica. Estos dos tipos de grasa, estructural y de reserva, son normales y aunque el cuerpo las almacene a su total capacidad, nunca se llamaría obesidad.

     Existe un tercer tipo de grasa totalmente anormal. Es exclusivamente de la acumulación de este tipo de grasa que padece un paciente con sobrepeso La grasa anormal, también es una reserva potencial de combustible para el cuerpo, pero a diferencia de las reservas normales, no está disponible para el cuerpo en caso de una emergencia nutritiva. En otras palabras, está almacenada en un depósito fijo y no en una cuenta corriente, como lo están las reservas normales. Cuando un paciente obeso intenta adelgazar dejando de comer, primero perderá sus reservas normales de grasa.

Cuando se termina ésta (grasa normal), entonces comienza a quemar grasa estructural y solamente como último resorte, el cuerpo utilizará las reservas anormales. Sin embargo, a esa altura el paciente se siente tan débil y hambriento que por lo general abandona la dieta.

     Es por esta razón que los pacientes obesos se quejan de que pierden peso de los lugares equivocados. Se sienten hambrientos y cansados, y su rostro se vuelve largo y fatigado, pero su barriga, sus caderas, muslos y brazos mostrarán poco progreso.

     La grasa que han llegado a detestar se mantiene, y la grasa que necesitan para cubrir sus huesos se disminuye. Su piel se arruga y se ven viejos y miserables. Esta es una de las experiencias más frustrantes y depresivas que puede tener un ser humano. Pero no te preocupes que para eso estamos aqui, y desde NoSoloEntrenamiento te alentamos y ayudamos a mejorar tu físico y tu salud, no te pierdas ninguno de nuestros artículos.

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