viernes, 19 de febrero de 2016

Intensidad en el entrenamiento.

Cuando muchas veces me dicen que no es lo mismo hacer los ejercicios solos, que con un entrenador personal, les pregunto que cual es la diferencia, si a veces me dicen que incluso son capaces de poner mas peso. Todos dicen lo mismo, la intensidad con la que trabajan no es la misma.


La intensidad de entrenamiento tiene varias acepciones, dependiendo del autor podemos encontrarnos varias definiciones, todas ellas parecidas y con un denominador común, el esfuerzo. Pero la que mas me gusta a mi es esta: "Definimos intensidad en el entrenamiento como el grado real de exigencia o demanda de tipo fisiológica, técnica y emocional en relación con las posibilidades actuales del sujeto. Por tanto, como la relación entre el grado de esfuerzo desarrollado y la capacidad máxima del sujeto." Gonzalez Badillo.

Analizando las palabras de este ilustre profesor podemos ver como la intensidad va ligada a la exigencia, si nos exigimos mas conseguiremos un entrenamiento mas intenso. Y esa exigencia no solo puede ser física, también técnica, realizando el ejercicio de forma correcta sin trampas o malos vicios adquiridos. Y también emocional, empujándonos a realizar esfuerzos máximos y rompiendo nuestras propias marcas.
La intensidad del entrenamiento es totalmente personalizada, ya que lo que para unos puede ser una serie de aproximación por el esfuerzo requerido, para otros supone llegar a un esfuerzo máximo. Y no se trata solo de entrenar con mas o menos peso, también esta lo estricto que hagamos el ejercicio y al nivel que estemos entrenando.
Cuantas veces vemos a alguien con una barra haciendo curl de bíceps de pie al que le sobran kgs, ya sea porque no puede mantener una técnica correcta y se mueve constantemente para tirar con la espalda o porque es incapaz de subir la barra y bajar hasta los puntos máximos de extensión y contracción del ejercicio. Pero un poco mas al lado tenemos a otro individuo que esta levantando un peso muy inferior, tanto que parece que no le cuesta nada hacer el ejercicio, esta mirando para otro lado mientras lo realiza y cada vez que termina una serie coge su móvil y se pone a escribir mensajes y chatear durante 5 minutos, en una hora que lleva no a sudado ni una gota. Al final del todo tenemos a una chica que esta haciendo el mismo ejercicio pero de forma muy estricta, con una técnica cuidada para no pegar tirones con la espalda y sentir el bíceps como se alarga y contrae en cada repetición. Se fija en el espejo para corregir su postura y a duras penas llega ha hacer las 10 repeticiones que componen cada serie. Durante el descanso se fija en el reloj para descansar solo el tiempo que tiene programado, y anotar los pesos y las repeticiones que ha realizado.

En estos tres casos podemos ver como la intensidad varia. En el caso numero uno el chico en cuestión esta disminuyendo la intensidad por culpa de su mala técnica gracias al peso excesivo que utiliza, con lo que no llegara a conseguir los resultados de un entrenamiento correcto, solo conseguirá cansarse y puede que incluso a lesionarse.
En el caso numero dos, el otro chico tampoco consigue un entrenamiento de calidad. No se concentra en lo que hace y ademas no tiene una carga adecuada para que el musculo se estrese y pueda adaptarse al esfuerzo. Por no hablar de los descansos, con los que baja la intensidad del entrenamiento a 0. Luego dirá que no progresa y que no consigue resultados con el entrenamiento.


Si embargo, en el tercer caso, donde la chica esta motivada, es rigurosa con su entrenamiento y tiene un peso adecuado para hacer un esfuerzo apropiado a su capacidad máxima, podemos ver el claro ejemplo de un entrenamiento intenso. No pierde el tiempo y tampoco pierde la cabeza poniendo demasiado peso y haciéndolo mal. Esta emocionalmente convencida de que lo que esta haciendo le llegara a su objetivo y al final es la única que ha aprovechado la sesión de hoy.

Por lo tanto tenemos que dominar varios factores para conseguir un entrenamiento de calidad mediante la intensidad. Estos son: 

  • Técnica correcta.
  • Peso adecuado.
  • Numero de series y repeticiones.
  • Tempo del ejercicio.
  • Descanso.
  • Concentración y estado de animo. 
Cambiando estos parámetros conseguiremos cambiar la intensidad del ejercicio o del entrenamiento. Por ejemplo, podemos hacer un ejercicio mas intenso acortando los periodos de descanso, el peso a levantar o siendo mas minucioso en la técnica. Solo cambiando uno de ellos aumentaremos o disminuiremos la intensidad del entrenamiento.

Y volviendo al principio del texto, cuando trabajas con un entrenador personal, este controla la intensidad de tu entrenamiento, manteniendote motivado, corrigiendote la técnica y supervisando los tiempos tanto del ejercicio como de los descanso, siempre consiguiendo sacar todo lo que puedes dar.

Una buena opción puede ser contratar los servicios de un entrenador personal online, suelen ser mas económicos y te pueden ayudar bastante a la hora de planificar un entrenamiento con todas sus variables, concentrando todo el trabajo en conseguir tu objetivo. 

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2 comentarios:

  1. Buen artículo y estoy de acuerdo. Pero personalmente veo la opción tres muyy difícil sin tener aún entrenador o a un buen compañero de entrenamiento (cosa complicada por que lo normal es llegar a cometer ambos los mismos errores). Pongamos el ejemplo de que estas en tu penúltima serie y has hecho bien la serie anterior y no te ves "cansado" aquí se pueden dar dos casos:
    1° No subes el peso, terminado bien pero sabiendo que podías más y con la sensación de no haber entrenado al máximo.
    2° Subes el peso, al llegar a la última no puedes realizarla o la realizas de manera incorrecta (esto incluso puede ser el motivo por el que has podido subir de peso, que no has hecho de manera correcta el ejercicio desde el principio)
    Personalmente hay veces que siento que me he quedado corto y que con la ayuda "correcta" podría haber levantado más, mientras en otras ocasiones pienso que voy bien le subo y me supone no llegar al final de la serie quedándome una o dos para completarla.
    El tercer caso es rarísimo se entrena mejor con entrenador.

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  2. Incluso una persona con mucha experiencia o un atleta profesional necesita de un entrenador personal para llegar a dar su máximo potencial, motivandolo y conduciéndolo para realizar bien los ejercicios y dándole la intensidad adecuada en cada momento.

    En el caso numero 1 que expones puedes intentar ser mas estricto con la técnica y el tempo del ejercicio, cambiar el tiempo de descanso o el numero de repeticiones para aumentar la intensidad.

    En el segundo caso necesitas una persona al lado que te de confianza y motivación para superar el peso, siempre y cuando realmente lo necesites subir.

    Hay gente que entrena muy bien porque llevan mucho tiempo con entrenadores y saber cuales son sus puntos débiles y donde se tienen que fijar al hacer un ejercicio para hacerlo de forma sana y correcta.

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