lunes, 21 de marzo de 2016

¿Cuanto engordas saltándote la dieta?


En tan solo una semana que no cuides tu alimentación y comas sin medida puedes coger mas peso del que imaginas. ¿No te lo crees?, léelo.


No es una situación tan extraña. Sales tarde del trabajo y no tienes ganas de ir al gimnasio ni de lanzarte al running. En tu cocina, solo hay una pizza en el congelador. ¡Al horno! Te paras a pensar que hoy has almorzado sándwiches y unas patatas fritas de la máquina. Y anteayer fue el cumpleaños de un amigo en la oficina en el que os pusisteis morados de tanto pastel. Mañana, has quedado a cenar con una amiga a la que hace tiempo que no ves. Después, imaginas mientras muerdes la pizza con extra de queso, iremos a tomar unas copas al pub de moda que inauguraron hace un mes. Y cuando te levantes con hambre, que es lo que tiene la resaca, no querrás, precisamente, un desayuno saludable. ¿Se nos ha ido de las manos? Tranquilidad: una semana aislada de abusos tiene poca repercusión en una persona sana de vida activa. A lo sumo, subiremos unos gramos la cifra de la báscula (y, quizás, también el colesterol). Pero, ¿de qué aumento de peso podemos llegar a hablar?

Un periodo de excesos va a suponer siempre que el cuerpo engorde, pues la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Y en este caso lo hará en forma de grasa.

Cada 1.000 calorías de más que se incorporen en la dieta (un adulto ha de ingerir entre 1.900 y 3.500, en función de su sexo, peso o edad), sumamos entre 60 y 80 gramos de grasa pura (sin tener en cuenta el componente acuoso). Ojo: solo el brownie tiene 500 calorías. En el supuesto de que una persona incorporara 1.500 calorías de más por jornada (el equivalente a una dieta equilibrada a la que se suma un par de refrescos, una bolsa de patatas fritas, exceso de frutos secos y un postre dulce o de chocolate), en una semana sin límites acumularía un superávit de 10.500 calorías. Conclusión: la ganancia de peso sería de entre 1 y 2 kilos en ese lapso de tiempo.

El equilibrio calórico es como una balanza. Para mantener su peso corporal, las calorías que se consumen (de los alimentos) deben equilibrarse con las calorías que se gastan (para las funciones corporales normales, las actividades diarias y el ejercicio).

Para perder ese par de kilos de más que se han ganado en una semana, se necesita el doble de tiempo. Esa persona podría volver a la normalidad antes, pero tendría que esforzarse mucho. Lo normal es que tarde 14 días. Es más fácil acumular grasa que perderla, porque el organismo tiene mecanismos de ahorro de energía. Almacena grasa rápidamente para disponer de ella en caso de necesidad. Si empezamos una dieta, el organismo se pone en alerta, y cuando lo privamos de grasa, recurre a la reserva.

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