martes, 20 de septiembre de 2016

Corriendo como Tiranosaurios.


Si eres de los que presta atención, podrás ver toda una fauna de corredores, si, digo fauna porque parece que los hay de todas las especies animales, incluso dinosaurios. Todos hemos visto alguna vez en televisión o en el cine al mítico T-Rex, un animal enorme pero con unos brazos pequeños y encogidos, atrofiados por no tener la necesidad de usarlos, algo parecido ocurre con algunos corredores.


Con todo este auge del running, muchas personas han tomado las calles como locos, sin una preparación previa, sin saber si quiera su estado de salud, y en muchos casos sin tener ni idea de técnica de carrera. Eso si, con sus zapatillas de colores fluorescentes, sus mayas o calzón corto, gorra o visera, medias de compresión en las piernas, camisetas técnicas que repelen el sudor, brazaletes para el móvil en el mejor de los casos (otros los llevan en las manos), auriculares ultimo modelo, todo tipo de material reflectante, chalecos con bidones, pulseras inteligentes, pulsometros... Con eso ya piensan que están listos para empezar.

Empezamos a correr moviendo las piernas, levantamos un pie, lo impulsamos hacia delante y luego el otro, nos fijamos en como lo hacemos, muchos van mirando hacia abajo para ver como dan los pasos. Pero pasamos por alto los brazos.

Encuentro diariamente personas corriendo con los hombros levantados, con los brazos tensos, con las manos de trapo, y el T-Rex. Se le puede diferenciar de otros corredores porque corre igual que un tiranosaurio, los brazos encogidos como si no quisieran que le hiciesen cosquillas, pegados a los costados, los codos flexionados e inmóviles y las garras, perdón, las manos sueltas, meciéndose desde las muñecas. Esta es una especie que debería estar extinta, pero que cada vez la veo mas, volvemos al jurásico.


Para que esto no ocurra, y cuando vayas a un parque a correr no lo conviertas en Parque Jurásico, te cuento como hacerlo bien, con lo que mejoraras tu técnica de carrera aumentando tu velocidad y gestionando mejor la energía.

Lo primero es relajar los hombros, no tenerlos tensos, esto evita la rigidez en los movimientos y posibles dolores al terminar el entrenamiento en esa zona. De esta manera los brazos y los hombros se mueven con soltura de atrás hacia delante. Si corres contrayendo músculos que no intervienen en la carrera estarás malgastando una energía muy valiosa que podría impulsarte hacia delante.


Mantén los codos en un ángulo de 90º y muévelos de atrás hacia delante evitando que las manos pasen la línea media. Has de procurar que los codos se muevan paralelos a la dirección en la que avanza y las manos, en su punto más bajo han de pasar a la altura de la cintura casi rozando la camiseta, la mano en su punto mas alto ha de llegar a la altura del hombro pero sin lanzar el puño muy delante, si lanzas demasiado el puño alargarás la zancada y apoyaras con el talón. Apoyar con el talón te impulsa hacia atrás, has de apoyar con el antepié o con el medio pie. Intenta procurar que los codos no estén rígidos o esa tensión acabara alcanzando a los bíceps y a los músculos de los antebrazos.

Muñecas liberadas, pero con control. La postura más recomendada es que los dedos pulgares apunten hacia arriba mientras avanzamos y no que parezcan un llavero que llevamos colgando.

Corre sin apretar las manos: Cierra los puños con el pulgar rodeando los dedos o sobre el dedo índice. Los dedos han de ir rozando la camiseta y habrás de evitar orientarlos hacia el suelo. No mantengas el puño en tensión, te hará malgastar energía. Imagina que llevas un huevo en la manos, si aprietas demasiado los puños el huevo se romperá.



Echa los codos hacia atrás pero mantenlos paralelos a la dirección en la que avanzas. Cuando corras, piensa que los codos han de golpear hacia atrás en lugar de lazarlos hacia delante, por el movimiento pendular, ellos solos se inclinarán hacia delante. Cuando subas una pendiente Centra tu atención en mover los codos hacia delante, verás que las piernas sube con mas facilidad.

Es común ver a corredores que giran el tronco de un lado a otro de tal manera que el codo oscila hacia la línea media por detrás de la espalda y la muñeca del mismo brazo se aleje de la cintura mientras la mano del brazo contrario cruza la línea media por delante. En un intento por mantener el movimiento rectilíneo hacia delante, la pierna que se sitúa delante, también cruza la línea media y se genera una tensión innecesaria en la cintilla ileotibial, pudiendo ser el origen de una lesión a ese nivel. A parte del riesgo de lesiones, ir girando la mitad superior del cuerpo y cruzar las manos por a un la do y otro de la línea media del tronco es tremendamente ineficaz y nos hace malgastar energía.

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