lunes, 21 de noviembre de 2016

Tipos de fibras musculares y sus características.


El musculo esquelético es un tejido capaz de hacer frente a un amplio rango de demandas funcionales, desde realizar movimientos de gran precisión para los que se requiere poca fuerza, hasta contracciones máximas, pasando por el mantenimiento de la postura del cuerpo.


Esta versatilidad del musculo se debe, en parte, a la existencia de varios tipos de células o fibras musculares, que poseen características funcionales, metabólicas y moleculares distintas. Los diferentes tipos de fibras se encuentran en proporciones variables dentro de cada musculo. Así, cada uno de ellos es un mosaico con diversas proporciones de los distintos tipos de fibras, lo que le confiere propiedades especiales y una perfecta adaptación a la tarea funcional para la que esta destinado.

Actualmente la clasificación de las fibras musculares se realiza en función del tipo de miosina presente en la célula y de la velocidad de acortamiento de la fibra. Estos dos parámetros están íntimamente relacionados entre si, ya que es el tipo de miosina presente en la fibra el principal determinante de la velocidad de contracción de la célula, debido a que la miosina es el motor de la contracción.

Se reconocen en los mamíferos 4 tipos de fibras musculares: Las fibras tipo I, que son de contracción lenta, y las fibras tipo II, de contracción rápida, de las cuales existen 3 subtipos: IIA, IID o IIX y IIB. En el ser humano encontramos fibras de los tipos I, IIA y IIX.

Los distintos tipos y subtipos de fibras, ademas de presentar diferentes formas de miosina y velocidad de contracción, se diferencian en diversos aspectos, como so metabolismo, capacidad de almacenamiento del calcio, distribución, etc. Vamos a verlas.





Fibras tipo I (lentas y oxidativas)

La fibras tipo I son las que mas despacio hidrolizan el ATP para contraerse Y por esta razón se les ha denominado fibras lentas. Las fibras tipo I obtienen la mayor parte del ATP para la contracción del metabolismo aerobico; es decir, de las vías metabólicas dependientes de la presencia de oxigeno en la célula. Para disponer de un adecuado aporte de este gas presentan una serie de adaptaciones, como por ejemplo estar irrigadas por capilares tortuosos, lo que les permite aumentar la superficie de intercambio gaseoso y de sustratos energéticos y deshechos con la sangre. Asimismo, presentan elevadas concentraciones de hemoglobina que les permite captar gran cantidad del oxigeno sanguíneo. Dicho oxigeno se emplea en este tipo de fibras para la oxidación de los sustratos energéticos a través del ciclo de Krebs y de la fosforilación oxidativa, mientras que la utilización de la glucolisis para la obtención de ATP es menor. Por esta razón presentan mitocondrias relativamente grandes y numerosas en su sarcoplasma. El importante desarrollo del metabolismo oxidativo en estas fibras hace que los sustratos utilizados preferentemente sean los trigliceridos y los hidratos de carbono, de los cuales posee importantes almacenes. Por estas características se convierten en células bien adaptadas para la realización de ejercicios aerobicos y prolongados.



Fibras tipo II (rápidas)

En general, las fibras tipo II presentan una velocidad de contracción de tres a cinco veces mayor que las de tipo I. Dentro de este grupo de fibras tipo II encontramos distintos subgrupos que se diferencian fundamentalmente en el tipo de miosina que expresan, y por tanto en su velocidad de contracción. En general, las fibras IIB constituirán la forma mas rápida, con un metabolismo mas glucolitico, la IIA serian las mas lentas y de carácter mas oxidativo de todas las rápidas, mientras que las IIX o IID presentarían características intermedias.

Las fibras tipo II son capaces de almacenar mas cantidad de calcio y liberarlo al sarcoplasma mas rápido, que sus miofibrillas se contraigan con mas rapidez, y, por ultimo, que el calcio liberado se introduzca nuevamente en el retículo sarcoplasmatico mas rápidamente, con lo que la relajación de las fibras es también mas rápida. En definitiva, el proceso de contracción-relajación es mas rápido que en las fibras tipo I.

Estas fibras son mas dependientes de la glucolisis como fuente de energía que las de tipo I, con menor importancia relativa respecto al metabolismo oxidativo, razón por la que presentan una menor densidad mitocondrial y mitocondrias mas pequeñas. Dentro de los subtipos de fibras rápidas, son las IIB las que poseen mayor capacidad glucolitica y menor capacidad oxidativa, frente a las IIA, que tienen un carácter mas oxidativo que glucolitico, y las IIX que presentan características intermedias entre ambas.

En función de las características mencionadas podemos concluir que las fibras II son aquellas en las que se obtiene una respuesta mas rápida y con mayor tensión cuando se activan, aunque debido a su metabolismo son mas rápidamente fatigables. Así pues, parecen particularmente adaptadas a participar en actividades físicas breves e intensas, como levantamiento de pesos o aquellas que implican numerosos cambios de ritmo, como el baloncesto, fútbol, rugby...

El reclutamiento de fibras tipo II durante el ejercicio físico ocurre a elevadas intensidades de trabajo, y siempre va precedido por el reclutamiento de las fibras I. Dentro de las fibras II, son las IIA las que primero se reclutan, seguidas de las IIX y de las IIB. Hay que resaltar que es la cantidad de fuerza que se requiere y no la velocidad de contracción lo que determina el reclutamiento de uno u otro tipo de fibras. Ambos tipos de fibras, lentas y rápidas, actúan durante la realización de actividades submáximas y en ejercicios anaerobicos, como las carreras a media distancia, natación, fútbol o baloncesto, actividades en las que se combinan altos niveles de ejercicio aerobico y anaerobico.

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